“Si el amor me obstaculiza el desarrollo a mi libre personalidad, es preferible estar solo y libre”. Con esta frase de Walter Riso, invitamos en este día a autoevaluarnos y así mismo evaluar a esa persona que a nuestro lado está día a día; el amor jamás puede frenar nuestra forma de ser y mucho menos interponerse con nuestros sueños.

El amor no es solo un sentimiento, sino también un mandamiento que Dios nos ha dejado en el mundo, cuando decidimos amar una persona lo hacemos desde el corazón, es una decisión real y consiente. Cuando dejamos entrar una persona a nuestra vida, es porque entendemos que merece un valor prioritario en la misma; razón por la cual no podemos querer cambiar esa persona a nuestra conveniencia, o peor aún, cambiarla a nuestro estilo de vida, sino más bien debemos apoyar esa persona, motivarla a luchar cada día por sus sueños y metas, sin obstaculizar su libre desarrollo.

La personalidad es propia de cada quien, son rasgos inherentes de la persona, nadie puede impedir nuestro desarrollo, sino más bien aportar para que ese desarrollo sea beneficioso para ambos. Cuando una pareja crece junta, con apoyo y amor pueden emprender los caminos que quieran. No tronchemos el camino de los demás, y mucho menos de nuestra pareja, no le apaguemos la luz, sino más bien seamos las baterías de esa persona para que pueda seguir irradiando luz en el mundo, y en nuestra vida.

¡#DuroNaguero!

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