A diario vemos y escuchamos personas que dicen que no tienen suerte para el amor, que se quedarán solteros para toda la vida o que sus noviazgos o matrimonios no funcionaron y que decidieron terminar sus días enfocados en actividades que les distraen, “ayudándoles”, según ellos, a olvidarse de ese sentimiento.

¿Saben qué? Esos que actúan así, olvidaron muy temprano que, nunca será demasiado tarde para que el amor nos llegue y que, así como el nombre de aquella vieja banda de rock dominicano, pues nos “toque profundo”, porque de eso es que se trata la vida, de sentir y vivir, pero sin desesperar, sin importar que con el pasar del tiempo, nos veamos envueltos en situaciones de dificultad en las que heridos terminamos por tan solo abrirnos sin miedo al querer o al amar.

Negarse al amor por desesperación, nunca debe ser una opción, porque el amor no está colocado en un anaquel de una bodega o supermercado como producto enlatado esperando por ser comprado. Tampoco lo encontrarás en un exhibidor de una tienda a la que pudieras llamar por teléfono o contactar por instagram para solicitar el envío y que lo comprado te llegue a través de un servicio de delivery o Uber a la puerta de casa, no, así no, el amor se construye, se cultiva, fluye, lo vives y lo sientes.

Si, Hace unos días, haciendo algunas diligencias junto a mi pareja, pasaba por el calichecón y por un momento me detuve a observar a una pareja de abuelos que se encontraba tomando sol y conversando muy cariñosamente sentados en lo que algún día será una calzada, y que bordea una parte de la orilla de la playa de la zona. El señor, visiblemente enamorado, de unos 60 años de edad, acariciaba lentamente el rostro de su pareja. De repente, me vi en su espejo, reaccioné y le pedía a “amor lindo”, como le llamo a mi novio, que le tomara una foto, pues lo que veía me habría inspirado a escribir sobre ello, los breché por buen rato, y me lo disfruté. Porque, ciertamente, en ocasiones el amar de verdad puede no resultar tan fácil, pues ello implicará siempre de enormes sacrificios y de, quizás, por amor, desamprender conductas y aprender otras nuevas, pero, amar y dejarse amar, siempre será necesario, eso también dará razones pa´vivir y aliento para avanzar.

En la Biblia encontramos un capítulo maravilloso donde leemos lo que puede considerarse como la mejor definición del amor, este es el de 1ª Corintios 13. En los versículos del 4 al 7, el cual nos dice: “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 6 El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. 7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”

Humanamente hablando nos puede parecer imposible amar así o encontrar a alguien que nos ame de esa manera, sin embargo el amor verdadero no está basado en sentimientos, sino más bien en la decisión de amar a alguien de forma incondicional y poner en práctica todas estas características, buscando lo que es mejor para la otra persona y para sí mismo. Podrán pasar mil años y con fe podrás encontrar esa persona y amarla de verdad, porque para Dios nunca es tarde y menos para amar.

Como dice Alejandro Jodorowsky “El amor no entiende de precio ni de razón”; “La edad sólo la padece el cuerpo. El espíritu no tiene edad. Lo que eres hoy, lo serás siempre. Lo que no eres hoy, nunca lo serás.” No te desanimes, no te desesperes, llegará y cuando llegue lo sabrás, será difícil de creer, hasta te cuestionarás ¿Será verdad? ¿Será real? Pero al final todo valdrá la pena, los años de soltería, las mil novias o novios que tuviste, las veinte bodas que celebraste, nada de eso importará; el tiempo pasará, quizás el dolor no será la mejor vía, más aún si tenemos la potestad de hacer uso del amor para corregir, el tiempo es oro, no importa lo que fue, sino lo que haremos con eso hoy, y fue justo eso lo que vivi y aprendí ese día en el que al ver aquellos dos abuelos sentados allí, disfrutándose ellos, de la vida del amor y el mar, le dije a mi novio, cultivamos y construimos nuestro amor, para que a esa edad, justo estemos así.

Una de las cosas más bellas del mundo es encontrar a alguien que con un solo ratito de su tiempo mejore todo tu día, porque el amor suma y no resta, porque cuando amas de verdad te sientes libre y la persona que a tu lado está también lo es; por amor no se renuncia a nada, llámese amigos, familiares, trabajo o gustos. Aunque sea difícil de creer, existe esa persona capaz de todo por ti, con sus defectos, como cualquier humano, pero también lleno de grandes virtudes, que pelearán a menudo, sí, pero al final sabrán entenderse, se ayudarán a levantar, se perdonarán, se cuidarán, y será justo en ese momento cuando entenderás porque no funcionó con nadie más, pero con él o esa sí. Es justo en ese preciso momento valga la redundancia, donde habrás encontrado el amor de verdad, y verás que no fue tarde, sino el momento perfecto de Dios para amar.

¡REFLEXIONEMOS! BE HAPPY NAGÜERO

advert-image